10 de diciembre de 2008

Una primera vez
jamás vivida.
También extraño esos roces
que nunca nos pudimos dar
mientras vos
fijás la mirada en los astros
de la noche clara.
Al fin y al cabo
solo somos dos cuerpos más.

2 comentarios:

Pablo Terrible dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
José dijo...

Libido de la noche
dosis indigo k registra las carnes, k deja al humor proclive a intimar con el vacio,esa espalda en k los dedos elucubran como timidos. El calor exhalado de los pisos y el frio en los pechos, perturban la bruma, las heridas. Retocada de sombra, la calle, humeda, tirita como las hojas o una señora desolada en un balcon, como el ayer al clarear el alba.